1 mar. 2011

Heroe por miedo

La comida era familiar, mis tíos y primos de provincia vinieron a visitarnos, todos alrededor de la mesa, la casa era un barullo por completo había muchas voces y risas, se hicieron muchos círculos cada uno con un tema diferente. Comiendo y platicando se iba la tarde, los mas pequeños jugábamos, peleábamos y solo hacíamos cortas vueltas al plato de comida para seguir en lo nuestro que en ese entonces yo formaba parte de este grupo con tan solo 9 años.
Yo no recuerdo que era lo que estaba haciendo, pero lo deje de hacer cuando el grito desesperado de mi mamá callo las voces distorsionadas de las conversaciones, “mi hija se esta ahogando”. De pronto todos callaron y voltearon a ver a mi mamá que con desesperación le pegaba en la espalda a mi hermana de 3 años que tosiendo con la boca abierta y las manos en el pecho sentían que el aire se le terminaba. Los presentes pasaron del silencio a la histeria en solo un segundo, todos se amontonaron, queriendo ayudar pero la realidad es que mi hermana solo pasaba de las manos de uno a otro y solo para que le siguieran pegando en la espalda, intentando darle de tomar o meterle mayonesa que según para que resbalara, pero todo era inútil, yo miraba desde atrás de toda la bola de mi parentela como se desesperaban a cada minuto mientras mi hermana comenzaba a ponerse morada, alguien grito que la sacaran al patio para que tuviera mas aire, al sacarla al patio notaron que sus piernitas perdían fuerza y ella estaba aun mas morada, los gritos desesperado de mi madre hicieron que yo entrara en un estado de pánico que hasta ahora el recordarlo me hace estremecer.
Parecía que en cada instante en que mi hermana se ahogaba a causa del bocado, todos los demás nos ahogábamos en un estado de desesperación y de impotencia al no poder ayudarla.
Recuerdo bien ese momento en el que una de mis tías sostenía a mi hermana y al ver que perdía fuerza la soltó se arrodillo y abrió los brazos al cielo. No se si fueron sus plegarias, pero en ese momento todos se hicieron a un lado y pude ver a mi hermana. Recordé que en un programa de televisión vi que a alguien que se ahogaba lo apretaban de la panza y fue así como lo hice.
Apenas en el primer apretón el bocado de carne salió por su pequeña boca, comenzó a toser y a respirar con desesperación tratando de recuperar el aire que le hizo falta en ese infernal momento. No se quien me empujo, pero vi como todos comenzaron a abrazar a mi hermana y mi mamá corrió a hacer lo mismo.
Después de ese momento creo que solo hubo unos comentarios de que habían visto lo que yo hice, pero estaban mas aliviados que agradecidos por lo que había pasado.

2 comentarios:

Madame Milagros dijo...

La TV también deja algo bueno... y que alegría por tu hermanita... será algo que no olvidarás de seguro...
besos y abrazos, nos estamos leyendo.

ஐмαяєιηα™♪ dijo...

Muy bueno que sepas que hacer en este tipo de situaciones pues ninguno de los adultos supo que onda.

Pero mal plan que no dijeran algo sobre lo que hiciste, vaya no que hicieran fanfarrias, pero que lo tomaran en cuenta pues estuvo grueso eso.

Espero escribas pronto
Saludos :)