27 ene. 2011

El pretexto (¿Bailamos?)

El calor se sentía en su apogeo, la música a todo lo que daba y las botellas ya en su mayoría vacías igual que la cordura y el pudor. El baile era el pretexto perfecto para frotar nuestros cuerpos, haciendo aun más cálido en momento, entre vueltas y movimientos lentos de vez en cuando también rosaban nuestros labios, me dejabas acariciar tu cuello disfrutando tu perfume dulce que combinaba bien con un leve aroma a cigarro. Y yo que ni siquiera conocía tu nombre y ya quería consignar tu cintura. Fue solo una mirada y una sonrisa que te invito a la pista, ni si quiera lo dudaste, te levantaste y tomaste mi mano, y toda la noche es nuestra, no se si te presentaste sola, para mi no había nadie mas ahí que tu, tratando de seguir el movimiento de tus caderas y adhiriéndome a tu piel suave esperando el momento perfecto para decirte: “Vámonos de aquí”

18 ene. 2011

Lamento silencioso

¡Ha! ¿Y crees que aun pienso en ti? ¿Qué te volviste indispensable para mí? ¿Crees que vales lo suficiente como para que vengas a echarme a perder mi vida? Solo fuiste un momento y uno muy malo por cierto, olvidarte será fácil pues no es difícil encontrar a alguien como tú porque las hay por miles. Sera fácil olvidarme de tu hipocresía y de tu falsa bondad, no extrañare tus mentiras que fueron muy malas ni extrañare tus sarcasmos ni tus fastidios. Solo fuiste complemento para cubrir mi soledad, manto de mentiras que cubrió mis ojos y atonto mis sentidos.
Y ante lo que parezca, no es mi ardor lo que escribió estas palabras, solo es mi rabia de querer y no poder olvidarte.