8 jul. 2010

Profecias cap 2

-"¡Hola! ¿Te acuerdas de mí?

Me gustaba verte a la distancia, siempre me has gustado eres una chica muy linda, pero nunca me atreví a llamar tu atención, quería que cuando llegara ese momento tuberías una buena impresión de mi, pero no fue así, llame tu atención una tarde que me viste estrellarme en un poste por no poder dejar de verte. Me vi ridículo pero a pesar de eso nos hicimos amigos y esa misma tarde salimos, recuerdo que deseaste volver a vernos y pasarla tan bien como aquel momento… Ahora te vuelvo a ver, me entero que eres real y no serás mas parte de un bello sueño."-

A Teresa le pareció interesante aquel mensaje, lo pensó un momento y contesto ese y muchos otros mensajes esa misma noche. Cuando ya el sueño le vencía, se despidió, apago la computadora y se acostó a dormir, pero Bogart seguía en su mente esa noche y gran parte del día siguiente.

Con el paso del tiempo, las pláticas se hicieron más largas, cada día era algo diferente, imágenes, versos, poemas, canciones, hasta llegar el momento de enviar mensajes de relatos en que se imaginaban conociéndose de diferentes formas, aun que en realidad, a Teresa solo le gustaba imaginarlo, no tenía la verdadera intención de conocerlo, prefería que fuera solo algo virtual.

Una tarde casi un mes después de conocerse Teresa recibió un mensaje en que Bogart le proponía verse, ella creyó que se trataba de uno más de sus citas virtuales, así que le pregunto en donde seria, esperando en la respuesta esa forma de sorprenderla que a ella le gustaba tanto. Bogart le propuso tres lugares en donde podrían verse y hacer interesante el encuentro; le proponía conocerse en una estación, en un restaurante o en un parque.

La respuesta decía:

“Imagínate en la estación, esperando cerca del reloj, en donde el día anterior habíamos quedado, solo faltan diez minutos para la hora acordada, volteas a todos lados pero no observas a nadie que te parezca familiar, solo vez el vaivén de prisa de personas que parecen moverse con la apatía del día a día, estas nerviosa, las manos te sudan y las piernas te tiemblan, no sabes que esperar, quisieras salir corriendo y olvidarte de esta locura, algo te detiene pero no estás segura si se trata de curiosidad o de esas ganas de salir de tu rutina y vivir algo especial. De pronto alguien se dirige a ti, no estás segura si se trata de mi pero los nervios no permiten pensar claramente, y cuando está más cerca de ti notas que se sigue y ni siquiera voltea a verte, al ver eso sientes un poco de alivio y un poco de decepción, vuelves a ver el reloj aun faltan cinco minutos, respiras hondo y cierras los ojos para relajarte. Sin que te lo esperes alguien te tapa los ojos y tu sobresalto es inmediato, tiemblas a un más y no sabes que hace, al oído escuchas tu nombre, sabes que soy yo, tu cuerpo se paraliza, no logras decir nada y tratas de quitar esas manos que no te permiten conocerme, pero no te suelto y en cambio sientes una caricia en el rostro de algo muy suave, el aroma es peculiar, al quitarte las manos de los ojos lo primero que aparece frente a ti es un tulipán.”

Teresa no quiso leer los demás relatos y cerro su sesión…

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Bogart reviso por tercera vez su correo esa tarde, y nada, no había respuesta a su propuesta de verse. Revisaba su perfil pero ella se mantenía desconectada. No le dio mucha importancia, -“seguramente algo tenia que hacer”- pensó para si mismo mientras se preparaba a trabajar en su computadora. Sin darse cuenta la media noche la había alcanzado y Teresa no se conecto ese día, el primero desde el día en que se conocieron. No quiso darle mucha importancia y se fue a dormir.

Al día siguiente Bogart buscaba un mensaje de Teresa, pero su nombre no apareció en la bandeja de entrada. Lo primero que pensó es que se asusto con el relato, no había sido muy diferente a los demás, en realidad ambos imaginaban un encuentro pero ninguno tenia verdaderas intenciones de que eso pasara, Bogart estaba consiente de que quizás aquella chica mentía en algo, -“todo mundo miente en Internet”- se repetía para sacarse de la cabeza que día a día sen mantenía en su mente, y cada vez paresia algo mas adictivo el sentarse frente a la computadora y con encontrar un nuevo mensaje sentirse bien el resto del día.

Así pasaron tres días mas y Bogart seguía sin recibir respuesta a sus mensajes, estaba convencido de que aquel juego de seducción había terminado, el puntero se coloco frente una imagen roja que con letras grandes decía “borrar perfil”, fue justo en ese momento cuando recibió el aviso de “nuevo mensaje”. Estaba claro de quien era ese mensaje y la emoción apresuro su corazón y el movimiento del puntero. El mensaje con letras de color decía;

-“Lo pensé mucho, no sabia que decirte pero ahora estoy segura, acepto salir contigo, quiero salir de mi rutina y saber si es verdad que eres tal como te imagino. Por cierto quiero que sea en la estación”-

Bogart se quedo sin saber como reaccionar, sin intención Teresa tomo como una invitación formal aquel mensaje que se suponía era como cualquier otro. Sin embargo al revisar su propio mensaje encontró la razón por la cual ella tomo esa decisión, “salir de tu rutina y vivir algo especial”.

Se paso el día pensando si en verdad él mismo estaba dispuesto a vivir algo diferente, Teresa ya había aceptado, sin embargo se preguntaba constantemente; -¿Y si no es la de la foto?, ¿Y si no es como la imagino?, ¿Y si no soy lo que ella espera?- Había tantas dudas como razones para cancelar aquella cita, sin embargo, en el fondo, quería que todo aquello fuera real, y porque no; hacer de sus propios relatos se transformaran en profecías.

1 jul. 2010

Odio este maldito día…

Hoy en la mañana me sentí muy extraño, me desperté más temprano que de costumbre y me sentía inquieto, la verdad no recordaba que día era hoy, el día que más odio de todo el año. Sera que cada año me doy cuenta que estoy completamente SOLO.
Desde muy chico creí que este día debía tener algo especial, algo mágico, algo que no podía tener ningún otro día, con el tiempo aprendí que, si es un día como cualquier otro, está bien. Ahora estoy convencido de que este día es el peor del año. Además de que jamás paso algo mágico, parece que es un día de conformismo, pues todos en mi familia me recuerdan que algún día un medico me había desahuciado, y que a pesar de todo aun sigo aquí.
No dejo de pensar que a cada paso en mi vida he hecho lo posible por arruinar los grandes planes de mis padres y por lo tanto arruinar mi propia vida. Ahora a la mitad del camino no tengo la más mínima idea de lo que quiero, no conozco mis capacidades o si en verdad tengo alguna.
Hoy como cada año me regañaron, esta vez por falsificar un boleto, no tengo trabajo, solo promesas de que algún día lo tendré y hasta ahora solo me han regalado unas galletas con chispas de chocolate y unos zapatos de medio uso, y en ambos regalos, ninguno tenía la más mínima idea que fuera mi cumpleaños. Maldito día!!!!!