22 jun. 2010

Ojos hermosos cap1

A media noche aburrido y sin sueño, no había peor panorama para aquel momento, entre la obscuridad se levantaba al baño por tercera vez por el exceso de leche caliente que esta vez tampoco le funcionaba como somnífero, a sus 24 años Bogart había logrado una vida independiente, en un departamento rentado que solo tenía unos cuantos metros cuadrados y siendo empleado en una empresa de renombre, pero el vivir solo le hacía ponerse incomodo a pesar que se prometió adaptarse a su nueva vida en las primeras semanas y ya cumplía casi medio año. Tampoco pensaba ceder ante las constantes peticiones de su madre de regresar a casa como hijo de familia.
En camino a la cama volteo a ver su computadora portátil, fuera de sus costumbres normales decidió revisar su correo para espantar por lo menos el aburrimiento de su soledad. Para su mala suerte, su bandeja de entrada solo tenía dos correos, el primero era el recordatorio de la fiesta de cumpleaños de uno de sus más queridos amigos Armando, un gordito bonachón que a todos simpatizaba y que además era el que más reuniones organizaba. El otro correo pertenecía a una página social, como invitación para ser parte de ella, con fotos de algunas chicas y chicos. Para Bogart estas páginas no servían más que para perder el tiempo además de que estaba consciente de que la mayor parte de los usuarios de ese tipo de paginas mienten sobre su propia personalidad, sin embargo, hubo una foto en especial que le llamo la atención, se trataba de una chica de cabello negro, ojos grandes, tez blanca y una boca pequeña, una chica muy linda sin duda alguna. Esa noche no podía dormir, había tiempo de sobra y una loca razón para olvidar un momento sus prejuicios acerca de este tipo de páginas, así que abrió la pagina y coloco solo algunos datos como su nombre real pero apellidos incompletos, su edad real pero cambio la fecha de cumpleaños, no puso dirección, pero puso su correo, y agrego una foto que se había tomado en una fiesta un tanto borrosa pero se veía divertido y de inmediato busco a quien le robara la atención, aquella chica de ojos hermosos.

Una lágrima recorría la mejilla de Teresa por la pelea con su padre esa noche a causa de sus constantes salidas sin permiso. A sus 19 años y con ayuda de sus abuelos paternos se encargaba de la casa, de Josué su hermano tres años menor y de Mónica su madre, quien unos años atrás estuvo a punto de morir en una operación de hígado, algo salió mal y perdió mucha sangre y cayó en coma durante unos meses, cuando despertó los médicos advirtieron un severo daño en el cerebro, lo que la hacia comportarse como una niña.
Hacía apenas unas horas había defendido su madures y su derecho a tomar decisiones, pero ahora había tomado como rebeldía la decisión de quedarse despierta hasta tarde de la única forma de escapar de su realidad. Tomo su computadora y se tiro en la cama, se puso sus audífonos y se perdió en su mundo virtual.
Solo leía mensajes y revisaba perfiles de amigos olvidados, oía música y veía videos, cuando de pronto un aviso de “nuevo mensaje” lo cual le causo sorpresa, volvió la mirada al buro cerca de su cama y en números rojos del reloj digital que destellaba las 2:03 am, -“un desvelado”- pensó mientras abría el correo para ver de quien se trataba. El correo pertenecía a su página social favorita que avisaba que el usuario “Bogart” quería ser su amigo. El nombre llamo su atención, y con un poco de arrebato se preguntaba en que otra cosa podía ser diferente este noctámbulo visitante.